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A todos nos encanta comer, pero con el tiempo nos damos cuenta de que, por mucho que nos gusten, ciertos alimentos no nos hacen bien. Uno de los órganos que más suele verse afectado en este sentido es el colon.

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Cada vez más personas, incluso a una edad temprana, desarrollan síndrome de colon irritable. Por eso, aquí te contaremos sobre cinco alimentos antiinflamatorios para cuidar tu colon.


Alimentos antiinflamatorios para el colon

¿Por qué se inflama el colon?

Una razón común de la inflamación del colon o intestino grueso es el síndrome de colon irritable. Éste puede desarrollarse después de una infección o virus intestinal. También puede derivar del exceso de estrés y un estilo de vida poco saludable.

Puede presentarse a cualquier edad y es la principal causa de visitas al gastroenterólogo (Medline Plus, 2020).

Si con frecuencia presentas dolor abdominal, gases, distensión abdominal y una digestión anormal, puede que sufras de este síndrome (Medline Plus, 2020). Sin embargo, consulta a un médico si presentas los síntomas antes de darlo por hecho.

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Alimentos que pueden inflamar tu colon

Incluso sin tener colon irritable, hay alimentos que suelen inflamar este órgano. No obstante, cada cuerpo reacciona de manera diferente a la comida y puede que esto no aplique para ti. Conviene estar atentos a alimentos como:

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Alimentos antiinflamatorios para el colon

Por fortuna, también hay alimentos antiinflamatorios que contribuyen al cuidado de la salud de tu colon.

Probióticos: alimentos antiinflamatorios que favorecen la flora intestinal

Los probióticos son microorganismos vivos que ayudan a mejorar el equilibrio de las bacterias intestinales. También contribuyen a fortalecer el sistema inmunológico (Manzano et al., 2012). Los puedes encontrar en el yogur, ciertos encurtidos, la kombucha y el kéfir.

Entre los efectos comprobados de su consumo están: aliviar la diarrea, disminuir el estreñimiento y el riesgo de cáncer colorrectal. Además, ayuda a tratar y evitar el colon irritable (Manzano et al., 2012).

Alimentos con fibra

La fibra es la principal aliada de una digestión sana y uno de los mejores alimentos antiinflamatorios. Puedes consumirla en frutas, verduras, granos, legumbres y cereales como la avena, la quinoa y el arroz integral.

Contribuye a normalizar las deposiciones, evitar el estreñimiento y, en general, a mejorar la salud intestinal (Mayo Clinic, 2019).

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Jengibre

Los usos medicinales del jengibre son ampliamente conocidos. Estudios experimentales han demostrado que esta raíz y sus componentes activos contribuyen a reducir el riesgo de desarrollar cáncer gastrointestinal.

Ayuda además a reducir las náuseas, cólicos, malestar estomacal, gases, hinchazón, acidez, flatulencia, diarrea, pérdida de apetito y dispepsia (malestar tras comer). Incluso, uno de sus componentes activos es usado como medicamento laxante y antiácido (Prasad, 2015).

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Semillas de linaza, entre los mejores alimentos antiinflamatorios

Estudios han evidenciado los beneficios de las semillas de linaza para el colon (Cockerell, 2012). Su consumo suele recomendarse en el tratamiento del síndrome de colon irritable y otras afecciones digestivas.

Su mucílago, sustancia que recubre las semillas y que se vuelve viscosa al absorber agua, promueve la evacuación y reduce el riesgo de cáncer de colon y recto (Figuerola, 2008).

 

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Manzanilla y otras infusiones

La infusión de manzanilla es famosa por su uso para aliviar numerosas afecciones gastrointestinales como espasmos o cólicos, malestar estomacal, gases e inflamación gastrointestinal.

También ayuda a relajar los músculos que mueven los alimentos a través de los intestinos (Srivastava et al., 2011).

Otras infusiones para aliviar la inflamación del colon y los gases incluyen la de menta.

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Como puedes ver, llevar una buena alimentación y evitar lo que le hace daño a tu cuerpo te permite prevenir problemas de salud. Además, es la base de un sano estilo de vida.

BIBLIOGRAFÍA.

Medline Plus, 2020. Síndrome del intestino irritable. Recuperado de:

https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000246.htm

Manzano, C., Estupiñán , D., & Poveda, E., 2012. Efectos clínicos

de los probióticos: qué dice la evidencia. Revista Chilena de Nutrición, 39(1), 98-110. doi: http://dx.doi.org/10.4067/S0717-75182012000100010

Mayo Clinic, 2019. Fibra dietética: esencial para una dieta saludable. Recuperado de: https://www.mayoclinic.org/es-es/healthy-lifestyle/nutrition-and-healthy-eating/in-depth/fiber/art-20043983

Srivastava, J; Shankar, E; Gupta, S., 2011. Chamomile: A herbal medicine of

the past with bright future. Recuperado de:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2995283/

Cockerell, K., 2012. Effects of linseeds on the symptoms of irritable bowel

syndrome: a pilot randomised controlled trial. Recuperado de:             https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22690855/

Figuerola, F., 2008. La linaza como fuente de compuestos bioactivos para la

elaboración de alimentos. Recuperado de: http://revistas.uach.cl/pdf/agrosur/v36n2/art01.pdf

Prasad, S., 2015. Ginger and Its Constituents: Role in Prevention and   

Treatment of Gastrointestinal Cancer. Recuperado de: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4369959/